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El caño en agosto del 36


Esta foto, publicada en ABC Madrid el 29 de agosto de 1936, pág. 16, muestra a tres mujeres que están llenando los cántaros en el caño de Sevilleja. Llevan el atuendo de la época, en el que destaca la "gorra" de Aldeanovita, adornada con espejos; usan un colador para filtrar las impurezas del agua e impedir el paso a las sanguijuelas.

El fotógrafo y el articulista quisieron reflejar la vuelta a la normalidad en la localidad y en la comarca después de los acontecimientos de junio y julio de ese año. Es a finales de agosto cuando los combates contra los rebeldes definen los frentes. El sur del Tajo permanece fiel a la República. Este es el pie de foto:


Los habitantes de los pueblos reconquistados por las fuerzas de la República hacen su vida normal. Estas mujeres han vuelto a reanudar su tertulia en la fuente pública. (Foto: Piortiz)





Ver más fotos en : 

https://vestigiosguerraciviltoledo.blogspot.com/2019/03/sevilleja-de-la-jara-la-fuente-de.html

En las principales librerías digitales

 Se encuentran ya disponibles en Google Play, iBooks y Amazon.eu los siguientes libros de historia de la Jara y la Siberia extremeña: 



La ruptura de la paz social, República y Guerra Civil en Sevilleja de la Jara, 2ª edición.

Edición en PDF interactivo:

https://play.google.com/store/books/details?id=wxgnEAAAQBAJ



Mujeres y hombres de la sierra, la guerrilla antifranquista en la Siberia extremeña y la Jara toledana (1939-1950)


  • Edición en PDF interactivo:

 https://play.google.com/store/books/details?id=EHMnEAAAQBAJ


  • Edición como libro impreso de tapa blanda y envío a domicilio:

https://www.amazon.es/Mujeres-hombres-resistencia-antifranquista-guerrillera/dp/8493648663


Saturnino Carrasco Orellana: El cuento del abuelo y otras vivencias, una vida de resistente

  • Edición en PDF interactivo:

https://play.google.com/store/books/details/Saturnino_Carrasco_Orellana_El_cuento_del_abuelo?id=PZMtEAAAQBAJ&gl=ES

El hospital de campaña de Belvís de la Jara, 1937

    

El hallazgo de un libro diario de hospitalizaciones en los archivos personales del médico don Francisco López Paredes puede arrojar un poco más de luz a las investigaciones sobre la organización de la 62 Brigada Mixta durante la guerra civil en la Jara, sobre las enfermedades más comunes y sobre la población afectada. El artículo de Francisco López de Castro y Beatriz López Durán resulta esclarecedor por su precisión y concisión. 







Aquilino el superviviente

 Publicado el 28 de mayo de 2021 en la revista Cuaderna, de Arrabal, colectivo de investigación histórica de Talavera de la Reina (Toledo, ES)




La hija de Aquilino, Justa Calvo Borrallo ha tenido una vida de lucha y compromiso con las asociaciones vecinales de Vallecas. Este enlace de abajo les llevará a un artículo de la revista digital Vallecasweb sobre la vida y la obra de esta luchadora. 



La ruptura de la paz social, segunda edición revisada y ampliada

Publico la segunda edición de un libro histórico, que marcó una época en Sevilleja. La ruptura de la paz social, República y Guerra Civil en Sevilleja de la Jara. La primera edición data de 2001y se imprimieron quinientos ejemplares; pero, en el transcurso de dieciocho años, han seguido apareciendo más documentos relacionados con la época mencionada en el subtítulo. La primera edición animó también a muchos sevillanos, sobre todo a los mayores, a dar su versión sobre los acontecimientos historiados. Así pues el método de combinar y conjugar las fuentes de los archivos con las fuentes orales ha seguido siendo productivo, hasta tal punto que han sido muchas las peticiones de lectores interesados en adquirir la obra renovada. 



Ha sido muy importante la publicación en formato pdf que hice en este blog para los que quisieran descargar el texto.

Memoria histórica, en busca de sus raíces

Julio Pérez del Campo, tataranieto del comerciante republicano José Pérez Gallego (Cernadilla 1855 - Sevilleja 1939), ha realizado un vídeo sobre la vida y muerte de su antepasado. En él el arte cinematográfico del autor trata de revivir los lugares de Sevilleja en los que el emigrante pasó su vida y murió. A pesar del tiempo pasado quedan los recuerdos de sus vecinos, los relatos que se han transmitido a las generaciones de hijos y nietos, y algún documento, que le han permitido elaborar esta obra de arte.


Teaser: La levedad y la Jara from Julio Pérez on Vimeo.


Cuando la memoria falla, cuando los testigos van desapareciendo, cuando no hay documentos acaso sea la creación artística la mejor manera de acercarse al pasado, a la historia familiar.  Quizá los lugares guarden todavía algo del calor de los seres humanos que los vivieron antes que nosotros. 

(Carles Bover y Julio Pérez del Campo recibieron en febrero de 2019 el Premio Goya al mejor cortometraje documental por su obra Gaza [Enlace al video de Youtube]).

El cuento del abuelo y otras vivencias



Cubierta del libro



A veces podemos encontrar figuras humanas de una talla imponente. Saturnino es una de ellas. Lo conocí cuando buscaba fuentes orales sobre la guerrilla en la Siberia extremeña y la Jara para la redacción del libro de la entrada de más abajo. Estamos frente a un testigo vivo de la historia de España, que a sus 97 años recuerda sin rencor su pasado junto a su familia en Carabanchel.

https://es-es.facebook.com/restaurantelaprensa/

En este libro me complace presentar la autobiografía de un resistente a la dictadura, forjado en la lucha por una vida mejor y más justa en los años de la República y el Franquismo. Satur nos presenta un recorrido vital extraordinario, escrito en principio para contestar a las preguntas de sus nietos que querían saber por qué el abuelo había estado en la carcel. La respuesta arranca narrando su infancia como niño pastor en la Siberia y sigue contando las peripecias del grupo de enlaces de la guerrilla que organizó en Herrera del Duque (Badajoz). 

Los años de cárcel dejaron un impronta imborrable en su vida, años que Satur supo aprovechar para mejorar su preparación intelectual y política. 
Lo que vino después de su liberación no se parecía en nada a la reinserción e integración en una sociedad reconciliada y justa. El Franquismo siguió aplicando contra los resistentes la represión política, la exclusión social, el boicot administrativo, el acoso policial y el miedo constante a la a delación traicionera y la detención inminenteLo más insidioso contra los luchadores fue la represión contra su familia.


Mujeres y hombres de la sierra




Cubierta del libro


Me complace anunciar la publicación de este libro. Escrito en colaboración con Benito Díaz Díaz, historiador especialista en el estudio del maquis de la zona centro. 
Después de varios años de investigación en archivos  públicos y privados, y decenas de entrevistas con testigos de los hechos, se presentan al público grandes novedades en el campo del estudio del maquis.
Se explican las causas de la aparición del fenómeno de los huidos, españoles que, al término de la Guerra Civil, huyeron al monte para escapar de la revancha sangrienta de los vencedores. La Dictadura los arrinconó en la categoría de «bandoleros» y lanzó contra ellos a las fuerzas represivas, que actuaron sin piedad  en los campos y pueblos de la zona referida. Los daños colaterales fueron devastadores. Se presenta el caso de los huidos Valentín Jiménez Gallardo, el Sabina y Santiago Mijarra Gallego, el Guerrillero, como paradigma de vidas de luchadores truncadas por la represión. 

Por otra parte se hace hincapié en el papel de las mujeres en la organización del maquis, como enlaces o como miembros de partidas. La supervivencia y la vida cotidiana de huidos y guerrilleros en la sierra hubiera sido aún más difícil sin la labor abnegada de los enlaces, de los cuales presentamos también casos heroicos. Se aportan precisiones de la biografía, pasión y muerte de Elisa Paredes Aceituno, la Golondrina, campillana que huyó a la sierra en enero de 1945, que murió en 1950 en una labranza cercana a Minas de Santa Quiteria y fue enterrada en el cementerio de Sevilleja de la Jara. 
 En un apartado esencial de la obra  se intenta seguir el rastro a lo largo de los años de los niños nacidos en la sierra de madres guerrilleras, que fueron abandonados por sus padres para asegurar su supervivencia. Años después, al salir de la carcel,  iniciaron la búsqueda para reencontrarse con ellos.


Enlace a la web del colectivo de investigación histórica Arrabal:

https://www.colectivoarrabal.com


Reseñas de lectura en: 


https://antonio-del-camino.blogspot.com.es


http://www.loquesomos.org/mujeres-hombres-la-sierra-la-guerrilla-antifranquista-la-siberia-extremena-la-jara-toledana-1936-1950/


Puede leerse la introducción en la siguiente dirección: 

http://www.loquesomos.org/mujeres-hombres-la-sierra-la-guerrilla-antifranquista-la-siberia-extremena-la-jara-toledana-1936-1950/

Espero que os animéis a leerlo. La editorial convocará actos de presentación en las dos comarcas, que se irán anunciando. 


  • Actos públicos de presentación y venta: 


Histórico: 

Talavera de la Reina, biblioteca municipal José Hierro, viernes 30 de junio a las 19:30. 

Estas son las fotos del evento:









Casas de Don Pedro, Casa de la Cultura, sábado 8 de julio a las 20:00.

Fotos del acto: 




Herrera del Duque, Palacio de la Cultura, miércoles 19 de julio a las 20:00.

Navalvillar de Pela, Casa de la Cultura, sábado 22 de julio a las 21:30.

Minas de Santa Quiteria, Centro Social, sábado 29 de julio a las 12:00.

Sevilleja de la Jara, Casa de la Cultura, viernes 4 de agosto a las 21:00. 

Campillo de la Jara, martes 8 de agosto a las 22:00.

Castilblanco, Centro Cultural, jueves 17 de agosto a las 20:30. 

Toledo, Biblioteca de Castilla-La Mancha, jueves 5 de octubre a las 19:00.

Madrid, Carabanchel, bar La Prensa, viernes 6 de octubre a las 18:30.




Madre, anoche en las trincheras interpretada por Sofía Fernández García en el acto de presentación.



Torrijos (Toledo), Palacio de Pedro I, viernes 12 de enero de 2018 a las 20:00.

Talavera de la Reina, XXXI Feria del libro, martes 1 de mayo de 2018 a las 13:00. 


Alía (Cáceres), Casa de la Cultura, sábado 8 de septiembre de 2018, a las 19:00. 



  • Puntos de venta permanente:

Marcial Pons Librero. Plaza del Conde Valle de Súchil, Madrid.

Librería Páginas, Avenida de Pío XII, Talavera de la Reina. 




  • Noticias en la prensa:

 La Voz del Tajo de 30 de junio de 2017




La Tribuna (Toledo) 6 de octubre de 2017


Artículo en Diario.es

http://www.eldiario.es/clm/papel-mujer-lucha-guerrillera_0_659334913.html



Artículo en Encastillalamancha.es

http://www.encastillalamancha.es/castilla-la-mancha/mision-sobrevivir-las-historias-del-maquis-en-la-jara-toledanajara-toledana/

Artículo en revistazoco.com de Torrijos 

https://revistaelzoco.com/mujeres-y-hombres-de-la-sierra/

Entrevista en Onda Cero La Siberia 

https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=1801974983358287&id=1442730759282713&__tn__=%2As


Entrevista para Librería Cazarabet

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/benitodiazdiaz.htm

Artículo en el Día de Toledo digital

http://eldiadigital.es/not/243792/presentacion-del-libro-ldquo-mujeres-y-hombres-de-la-sierra-rdquo-en-ldquo-los-viernes-del-lector-rdquo-/

En los confines del sur (III) Emboscada en el corral de los Cojos

Los lugares del maquis señalados sobre el mapa del IGC de 1953.
Seguimos en el suroeste de la provincia de Toledo, en la confluencia de las cuatro provincias, para repasar el territorio que frecuentó la guerrilla antifranquista; en entradas anteriores de este blog os presentaba El Portillo de Estena y caseta de los Pernales, y la cueva de Moraleda; ahora, estimados lectores, os presento la cocina de los Cojos.


Al borde del camino de La Mina a Helechosa, a 3,741 kilómetros en línea recta hacia el sur de la aldea se encuentra una construcción, ahora en ruinas, que sirvió durante los años 40 y 50 de corral de ganado y vivienda de cabreros. Es una de las muchas casas de labor que pueblan el territorio del sureste toledano en su frontera con Extremadura y Ciudad Real; entre la Sierra de Altamira, o Sierra del Puerto como se la conoce por aquí, y el embalse del Cijara; el nombre del paraje es Pajarejo, en la sierra de Los Beatos, término municipal de Sevilleja de la Jara, territorio sur del anejo La Mina de Santa Quiteria. 



Enlace |  Situación de la casa de labor en Google Maps


Los ganaderos propietarios de Sevilleja, Miguel y Germán Sánchez Corroto, la habían construido en la falda del cerro Pajarejo, al borde del camino, destinada a albergar labriegos y ganado durante la temporada de laboreo. Los gañanes solían pasar la temporada por quincenas, arando el trozo que les habían asignado y volvían al pueblo a aprovisionarse; disponían de un corral amplio y una cuadra para dejar a las bestias y ellos tenían la cocina para vivir. 
La casilla podía dedicarse también a la ganadería: por la puerta ancha podía entrar el rebaño de cabras o de ovejas, descansar por la noche en el corral y dormir los animales más jóvenes resguardados en la tinada. En medio del corral solían cavarse hoyos en la peña que sirvieran para curtir pieles. 
Los pastores podían tener un rebaño de su propiedad o bien dedicarse a cuidar los animales de los demás vecinos; en este sentido la casilla de los Cojos esta situada en un lugar inmejorable, cerca de La Mina, al borde del camino y en la falda del monte que baja hasta el río Fresnedoso.



La vivienda (cocina o casilla, que da nombre a toda la construcción) es estrecha; mide 18 m2. En ella se encuentra una chimenea y un poyo que servía de asiento y de cama para una o dos personas. Se supone que había algún mueble, una mesa y alguna silla, utensilios de cocina y enseres como candiles, salero. Los alimentos podían almacenarse en parras, en garrafas, en bolsas de tela colgadas de la pared o en cestas de mimbre. En el vasar que está cerca de la chimenea no faltarían vasos, un porrón o alguna botella. 


Presentación de diapositivas (pulsar sobre la imagen para avanzar) 





Leer el artículo | «Emboscada en La Mina de Santa Quiteria»






| Poema de Pedro Díaz Rodríguez |



En los confines del sur (II) Cueva de Moraleda

La cueva se encuentra en el territorio fronterizo del Portillo de Estena en el término de Alía (Cáceres) muy cerca del poblado de Cijara en el límite con Sevilleja-La Mina de Santa Quiteria.

Presentación de diapositivas (pulsar sobre la imagen para avanzar)





uenta la leyenda que en el siglo XIX Moraleda se ocultaba en esta cueva hasta que fue descubierto por la Guardia Civil. Su captura se produjo con mucha dificultad, por lo escarpado del terreno y por el buen conocimiento que tenía el bandolero de la cueva y del territorio. 
Todos los asaltantes que se acercaban a la entrada eran localizados gracias a la posición de la abertura superior, controlada por Moraleda. Sólo pudieron con él después de un sitio prolongado, venciéndole por hambre y sed. 

Moraleda, el bandido generoso (cuento publicado en la revista de 1993)

   Más tarde, en el siglo XX, los guerrilleros antifranquistas la utilizaron como refugio durante los años 40, en concreto Saturio Gómez Recio Quijote y su compañera Casimira Álvarez Felipe La Jopa
   La Guardia Civil había creado una contrapartida en La Mina de Santa Quiteria, que tenía un servicio de información muy eficaz formado por una sociedad local de cazadores que vigilaba constantemente cualquier movimiento en el monte. Salían de caza todos los domingos y preguntaban a los pastores sobre actividades y personas extrañas que pudieran haber visto. En una de esas pesquisas, disfrazados de maquis, consiguieron sonsacar a Joaquín Matoso, un labrador sevillejano, el paradero del grupo de Saturio. Los guerrilleros fueron localizados y cercados en este paraje serrano. 

   El historiador talaverano Benito Díaz ha publicado varios estudios sobre el maquis en el centro de España pero su información difiere de la aportada por la contrapartida de La Mina de Santa Quiteria. Para él Quijote murió por los disparos de la contrapartida en Campillo de la Jara. 


   
 En los años 60 la cueva volvió a estar presente en los relatos de los vecinos de La Mina: una mujer del pueblo residente en Madrid había soñado tres veces seguidas con la existencia de un tesoro escondido dentro de la cueva. Se lo comunicó al pedáneo; varios hombres provistos de lámparas de carburo penetraron en la cueva por la gatera superior pero no encontraron nada, qué pena...

Juan Bautista Moreno Román ha realizado este vídeo sobre la Cueva. 

En los confines del sur (I) Portillo de Estena


Ver mapa más grande

uando en diciembre de 1932 la Segunda República inició las obras del embalse de Cijara los ingenieros del ministerio tuvieron que sustituir las vías de comunicación, que iban a quedar inundadas, por otras construidas a más altura en las laderas de los montes. Los antiguos caminos de herradura y las veredas de ganado fueron sustituidos por carreteras locales que se abrieron paso en la roca a fuerza de pico, pala y dinamita.
La carretera que comunica el poblado de Pantano de Cijara con Navahermosa bordea el embalse y sortea antiguos valles gracias a puentes de piedra y viaductos de hormigón. Hay uno impresionante: el viaducto de los 19 ojos construido en curva. 


Con arcos de medio punto que dan una pincelada de clasicismo al paisaje jareño, además de dar la sensación de solidez y estabilidad. 
Unos seiscientos metros en línea recta hacia el suroeste se encuentra la llamada Isla de las cuatro provincias, hoy rodeada de agua, pero que hace años era un cerro casi rodeado por dos ríos, recorrido por rebaños de cabras y explorado por los cabreros. 
Cuentan los mayores de la zona que en la cima de ese cerro coinciden los límites de cuatro provincias, las dos extremeñas y las de Toledo y Ciudad Real (en su Rincón de Anchuras). Los gobernadores de las provincias (otras versiones cuentan que eran los cabreros) se reunían a comer sobre una mesa de piedra cuadrada, cada uno en su territorio pero, a la vez, juntos.
Como toda leyenda se fundamenta en una base real quise hace años comprobar qué había en la cima y pude cruzar a pie gracias a la sequía de los meses de verano que permitía llegar por el norte a la isla desde el viaducto. Vi una roca de forma más o menos cúbica que podía haber servido de base a la leyenda. Pero entonces no llevaba cámara fotográfica, qué pena.
Hoy es difícil acceder si no es en barca; ojalá siga rodeada de agua por mucho tiempo porque no haya sequía...
En la foto aérea del SIGPAC de la Consejería de Agricultura de la JCCM se ven las lindes de dos parcelas de terrenos comunitarios, los del embalse, pertenecientes al municipio de Sevilleja y que además confluyen en lo alto del cerro, muy cerca de la cima y de la piedra rectangular que sugiere la forma de una mesa.

Otro aspecto más a tener en cuenta es la forma cuadrangular de la isla, visible en la foto aérea, que puede favorecer la interpretación de que cada cara del cerro corresponde a una provincia. Hay una foto aquí que refleja muy bien la forma geométrica del cerro. Efectivamente: tiene forma... piramidal... (asombroso) .



Como el embalse no se inauguró hasta 1956, he buscado el mapa de la Dirección General del Instituto Geográfico y Catastral, edición de 1953, época en que las aguas no cubrían tanta superficie como ahora, que nos informa de que el cerro señalaba la confluencia de los ríos Estena y Fresnedoso; este último le llegaba por su cara norte y le rodeaba hasta unirse con el Estena en su cara oeste. Su denominación geográfica era Portillo de Estena, altitud 490 m y mojón geográfico del extremo sur del término municipal de Sevilleja y del suroeste de la provincia de Toledo, el que tiene forma picuda. 

En él se puede apreciar que en el cerro no confluyen los límites provinciales aunque están muy cerca, que la antigua carretera local de Navahermosa al Portillo de Cijara pasaba por la cara norte del cerro e incluso que debe de haber un puente sumergido que lo unía al "continente" por la parte más cercana de la ribera.
Aunque no hubiera sido descabellado que el límite entre Ciudad Real y Toledo pasara por lo alto del cerro sin embargo por alguna razón que se me escapa el cerro permaneció dentro del territorio toledano; quizá por ajustar la divisoria  lo mejor posible al lecho de los ríos.



La caseta de los Pernales 


Caseta, viaducto y finca El Arreciado 
Gracias al estiaje actual aparecen en la zona inundable del embalse de Cijara ruinas que quedan sumergidas cuando el agua llega a sus niveles más altos. Enfrente del viaducto se encuentran los restos de una antigua caseta de peones camineros situada al borde de la antigua carretera que comunicaba Navahermosa con el Portillo de Cijara. Conocida en la comarca como la caseta de los Pernales.
No tiene importancia como monumento (todavía siguen en pie muchas casetas muy bien conservadas) sino por ser el lugar al que se refiere un relato familiar de los años cuarenta, aquella época durísima de lucha por la supervivencia de nuestros abuelos y padres. 

Relato de fuentes orales: 

A mediados de 1943 Faustino y Gonzalo trabajaban de arrieros transportando mercancías por el sur de la Jara. Una tarde salieron de la finca El Arreciado con un carro cargado de carbón de encina pero se les hizo de noche cuando dejaron el camino y empezaron a bajar la cuesta de la carretera hacia el río Estena; allí estaba la caseta de los Pernales donde podían dormir y dar descanso a las mulas. De acuerdo con el caminero se instalaron en la explanada que hay delante de la caseta; ellos preparados para dormir en sacos encima del carbón; a las dos mulas, al lado del carro, les pusieron paja y grano en bolsas colgadas de la cabeza para que comieran cada una en su sitio. 
Pocas horas después se presentaron de improviso cuatro de los de la sierra, guerrilleros antifranquistas de alguna partida que merodeaba por la zona. Dos entraron en la caseta y otros dos se quedaron fuera en una operación planeada para dar un atraco en la casa y llevarse los víveres cargados en las acémilas.
Alcantarilla de la antigua carretera
Los dos de fuera quisieron coger las mulas de nuestros arrieros, que lo estaban oyendo todo desde su cama del carro pero no se atrevían a moverse. Los maquis querían dejarlas preparadas para que los de dentro cargaran los sacos pero los animales daban coces, no se dejaban controlar:  eran mulas falsas. "Anda y déjalas, que las coja su dueño",  concluyó uno de ellos, cansado de forcejear con los animales y confundido sobre la propiedad de las bestias.
Abandonaron la operación del exterior y entraron en la caseta a ayudar a sus compañeros. Al caminero le obligaron a traer caballerías para transportar los sacos llenos del botín de los víveres y él lógicamente fue a la cuadra a buscar las suyas propias.
Al día siguiente aparecieron las acémilas del peón caminero por la carretera. Venían de Navas de Estena con un palo en la boca, para que no se pararan a comer.
Así fue como Faustino y Gonzalo se libraron del atraco y pasaron desapercibidos, inmóviles en el carro (las mulas se defendieron bien).


Excursión 1997

La excursión de la Asociación nos llevó ese año hacia el este, por las tierras del sopie de la sierra. Seguimos el antiguo trazado del camino vecinal de La Enjambre, pero sólo conseguimos llegar a la fuente del Huerto Chaqueta, donde acampamos a la sombra de los pinos para comernos la merienda. Al borde del camino, dentro de las tierras del Cuartel de las Gargantas, se encuentran varias casas de labor en las que los guías habían vivido de pequeños o de las que hemos oído contar relatos los más jóvenes. A esta labranza de su madre se trasladó Faustino Ollero con su familia el 23 de agosto de 1938 después de haber comprobado, una vez dada la orden de evacuación del pueblo ante el avance del ejército de Franco, que los nacionales no tomarían el pueblo sino que lo iban a dejar en la línea de frente. Su mujer, sus seis hijos y una cuñada se instalaron en un espacio reducido, hasta el 15 de diciembre del 38. ¿Cómo sobrevivir en la sierra durante los últimos meses de guerra?

La evacuación hacia la labranza